LA REDENCIÓN DE JULIÓN ÁLVAREZ A MANOS DE CHRISTIAN NODAL

 

                                      Por: Luis Enrique Vera Alvarado

¿Qué sentido tiene nuestra existencia?, ¿Qué hay más allá de la vida?,¿Qué fue primero, el huevo o la gallina? y ¿Por qué Julión Álvarez cantó el Himno Nacional durante la NFL en México el año pasado? Son incógnitas que la PGR no podría resolver ni en doce sexenios.

De estas interrogantes la única que vale la pena tratar, a menos de que ya andemos entrados con un par de whiskys, es la última. ¿Por qué demonios permitir que Julión Álvarez humille a todo el país en un evento de tal magnitud? La única respuesta que viene a mi mente, libre de tragos, por el momento, es la tendencia al auto sabotaje impregnada en nuestra cultura.

Repasemos los hechos. La NFL tenía once años sin pisar suelo azteca, desde el 2005 con Arizona y San Francisco. Después de once años de arduas negociaciones, se logró traer de vuelta el mejor futbol americano, en un Monday Night Football, o Futbol del Lunes por la Noche, que es la fecha más privilegiada para jugar, aún en Estados Unidos. La expectativa estaba desbordante. Los ojos de gran parte del globo se posarían en México. Julión Álvarez canta culero.

¿Por qué justo cuando necesitábamos dar nuestra mejor imagen ponemos a un machista consumado, de cuestionable educación y que no tiene voz a representarnos a todos? Supongo que es la misma razón por la que Peña Nieto es presidente. O no creemos merecer algo mejor o nos gusta la mala vida. Quizá creemos que Julión sí nos representa a todos.

Los rusos y los ingleses son expertos en sabotear al enemigo. Resultado: potencias mundiales. En México parece que nos gusta frustrar nuestros propios planes y echarle la culpa al gobierno, a la vecina o a la Selección. Resultado: lamentablemente lo estamos viviendo. Una cultura que no avanza ni deja avanzar difícilmente llegará más lejos de lo que hoy somos. Tierra de esperanza y de fracaso. Ambas vienen desde dentro. Quizá todo se remonte a los tiempos en que varias tribus prehispánicas se aliaron con Cortés para derrotar a los aztecas.

No soy Octavio Paz ni pretendo serlo. Muchas páginas se han escrito ya sobre la idiosincrasia y la cultura mexicana. Sólo creo que es bueno recordar, entre tantas cosas que, para triunfar personalmente y como país, vendría bien un poco de ayuda de nosotros mismos, para no truncar nuestros propios planes ni los ajenos, sino apoyarnos mutuamente, porque como dicen, el sol sale para todos.

Entrar en estos temas resulta casi tan incómodo como escuchar a Julión en vivo. En cada mexicano siempre hay, en mayor o menor medida, algo de conquistado, un poco de machismo, cierto temor al éxito, una dosis de inseguridad que nos frena y un amor inquebrantable por los tacos. Si no te sentiste identificado con nada de esto, felicidades. O eres un iluminado o eres argentino. Pero ojo, que no es lo mismo ni se parece.

A final de cuentas somos lo que somos y lo seguiremos siendo (frase filosófica barata a la espera de patrocinador). Somos antagonistas del destino porque en México lo hay todo y no tenemos nada. Somos un pueblo de ciencia ficción, donde uno es más que cinco y Julión Álvarez es el mejor artista que hay, aunque le duela a Christian Nodal.

ARCHIVO

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: