QUETZACOATL TRAE MÁS QUE THOR

Por: Luis Enrique Vera Alvarado

Tengo un amigo que tuvo una novia alemana. Lo cortaron a los tres meses por infame. No sé qué le hizo o qué le dijo, pero se nos viene la revancha en el mundial. Los hechos, a manera de periodista sin una gota de creatividad y que no recibirá ni un peso de aguinaldo son los siguientes: este viernes primero de diciembre se celebró nuestra maldita debacle, digo, el sorteo para la fase de grupos del mundial de Rusia 2018. México está en el grupo F con Alemania, Suecia y Corea del Sur. Volvemos al estudio, Joaquín.

Incrementando un poco el nivel periodístico, daré un par de datos impresionantes, a ver si a mí sí me cae aguinaldo: Suecia eliminó a Holanda y a Italia del mundial. Alemania es el vigente campeón. Los coreanos se parecen a los chinos, salvo que a nadie le importan. Toda esta acción el en grupo F de ya falió ferg

Del resto del sorteo, sólo vale la pena mencionar que a Rusia y a Argentina les acomodaron el grupo, como siempre pasa con la albiceleste, que España y Portugal se verán frente a frente en fase de grupos y que Jorgito Campos se tomó fotos con Pelé y Maradona. Para mayores informes favor de googlear los grupos o enterarse con memes.

En estas fechas siempre sale a relucir un sector de la población que cree que demeritar el futbol los hace más intelectuales. Para esta gente hay dos opciones, muy a la antigüita. Hoguera o evangelización. Como soy piadoso, optaré por revelarles la verdad sagrada sobre el juego del hombre. Bill Shankly, célebre ex entrenador del Liverpool predicó las palabras exactas para estos descarriados: Algunos creen que el fútbol es solo una cuestión de vida o muerte, pero es algo mucho más importante que eso.

El futbol es la poesía del pueblo. El futbol es el pan cuando no hay pan. El futbol es el psicólogo más barato. El futbol fue creado por Dios y nos lo regaló para celebrar la vida. El arte del patear un balón es magia pura, tiene el poder de forjar identidades y convertirse en parte intrínseca de una sociedad. Es por eso por lo que, cada cuatro años, la magia se siente con aún más fuerza y la mayoría de las naciones del orbe se deleitan con una guerra simbólica donde los soldados apuntan sus esfuerzos al fondo de una red.

Cuando se escribe de futbol hay de tres sopas. O se es positivo, o se es negativo, o se manda al América al demonio. La tercera siempre es la que mejores resultados da. Pero no estamos aquí para hablar de mequetrefes, si no del pueblo azteca y su lucha futbolística contra los alemanes y los suecos. Repito, los coreanos no importan.

Como lo que le atañe a la patria este día es nuestro maldito grupo. Presentaré una minuciosa comparativa entre los países rivales. Economía: Alemania, primer mundo. Suecia, primer mundo, Corea, creo que es primer mundo, pero a nadie le importa. México: el bolillo se perfila como la próxima moneda en circulación. Cultura: Alemania, ahí nació Nietzsche. Suecia, tierra de los Premios Nobel. Corea, oppa Gangnam style. México, creamos el Pasito perrón. Falso. México es una nación con una cultura tan exquisita como extensa, que incluye la invención del cero, tres Premios Nobel y toda la sabiduría prehispánica.

Volvamos a la cancha. Nuestro primer partido será contra Alemania. Después de lo visto en Copa Confederaciones no deberíamos tener mucha esperanza. Por algo los teutones son campeones del mundo. Sin embargo, y a sabiendas de que lo que voy a decir está muy mal, espero que a los alemanes les caiga el karma por las dos guerras durante el partido. Segundo encuentro: Corea. Los asiáticos cobran relevancia por primera vez en su vida porque este partido lo tenemos que ganar sí o sí. El tercer cotejo, el decisivo, a matar o morir, será contra Suecia. Hablemos de futbol. A pesar de que ellos se metieron al mundial aún sin Zlatan, considero que, si dejamos en la banca a Layún, Gallardo, Giovani y cualquier otro petardo que venga a la imaginación de Osorio tenemos posibilidades. En un grupo muy difícil, pero si algo nos ha enseñado el Tri a lo largo de la historia es que, pase lo que pase, a México lo eliminan hasta octavos.

Como dije ya, se puede ser positivo o negativo. Yo prefiero ser de los que aún conservan la esperanza. Llámenme soñador, pero creo en la fuerza de México. Creo en la voluntad de nuestra gente. Creo que, si Osorio de olvida de las rotaciones y deja de poner a Reyes de contención, Odín va a tener que hacer mucho por sus vikingos. Creo que, a la hora buena, Quetzalcoatl va a poder más que Thor y que el ¨Chucky¨ Lozano le va a dar una repasada a Ibra.

Si de verdad la Guadalupana ilumina a la selección y pasamos de grupo es muy probable que nos toque contra Brasil. En dado caso, un consejo. Olvídense del discurso mediocre ese de ¨llámenme soñador¨ y ahórrense la lana de las veladoras. Por más que recemos no le vamos a ganar.

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