AL MAL TIEMPO BUENA CARA

 

Por:  Luis Enrique Vera Alvarado

Dos payasos y una marioneta han montado ya su espectáculo en el panorama nacional y, curiosamente, no es gracioso. Ni siquiera la cancioncita de Movimiento Naranja nos ha hecho olvidar que nuestro futuro se vislumbra dividido y gris. De acuerdo con Encuestas Mitofsky, Ya Saben Quién va en primer lugar, seguido por “Chicken Little” Anaya. Tremenda sorpresa nos vamos a llevar cuando se vuelva a caer el sistema y el enésimo dedazo de Salinas salga victorioso en las elecciones.

Más allá de quién resulte “electo” presidente, la gran división de México será palpable durante el próximo gobierno. No hay ningún líder, pero sí muchas figuras que pueden llegar a tener cierta afinidad con los votantes, incluyendo a candidatos independientes relativamente sólidos que generan opiniones contrastantes y, probablemente, el ganador tendrá el porcentaje de votos más bajo de nuestra historia.

Dentro de toda esa sarta de mequetrefes, son tres los que de inicio podrían tener esperanzas reales de llegar a esa silla que ya no funciona pero que nadie sabe cómo reemplazar, por ahora. Mis opiniones políticas me las guardaré para mí mismo, sin embargo, no veo ninguna persona capaz de convertirse en un buen servidor público. La corrupción, el ego y la ambición son los verdaderos muros que separan nuestro país de lo que pudo ser y no ha sido.

En escala global, vivimos la misma obra con diferentes farsantes. La nación más poderosa del mundo está en manos de una persona tan pequeña que las únicas soluciones que encuentra son amenazas, desaires y violencia. Del otro lado del mundo, un dictador se hace de palabras cada que puede con Trump mientras construye bombas como si fueran tornillos. Quizá Putin, Merkel, Macron, Trudeau o May pudieran cambiar el rumbo de las cosas, pero no son lo suficientemente fuertes para anteponer la paz y la equidad a un sistema que nunca funcionó para la mayoría.

El mundo necesita otra clase de líder, pero no estamos solos porque nos tenemos a nosotros mismos. La guerra les pertenece a los gobiernos, pero la paz es del hombre. El mundo puede estallar en cien conflictos bélicos, pero no existe tirano capaz de arrebatarnos el amor del corazón, porque el amor es la única fuerza capaz de sobreponerse a esos misiles de muerte que intentan mantenernos atados al miedo.

Ningún héroe nace en tiempos de paz. Las circunstancias están dadas para que cada uno de nosotros se convierta en salvador, al menos para alguien más o para sí mismo. Un héroe es una persona que se distingue por hacer algo extraordinario o que requiere de mucho valor. En estos tiempos, se necesita mucho de ese coraje para ir en contra de la corrupción, de reaccionar con perdón ante una ofensa y no buscar venganza o para hacer lo que en el fondo sabemos que es lo correcto. Puede que varios de nosotros no lo hayamos hecho así hasta ahora, pero siempre es buen momento para empezar, porque ese es el único cambio que va a darnos un panorama más alentador, y en cada uno de nosotros vive esa posibilidad.

No pretendo hacer un discurso contra los gobiernos y las instituciones actuales, aunque así parezca. La mía es una ideología a favor de las personas, de nuestro planeta y de la vida. Durante cientos de años la humanidad se ha enfocado en dar muerte a los que no pensaron como ellos. Quizá estamos en la última bocanada de esa corriente incendiara y celebremos el magnífico hecho de existir rindiéndole un homenaje de paz y respeto a todas las formas de vida.

Al mal tiempo buena cara. Puede ser que el panorama en México y en el mundo pinte mal. Puede ser que los gobiernos e instituciones actuales decidan sobre nuestros impuestos y regulen la economía, pero nunca tendrán el poder de intervenir en nuestras acciones diarias, en nuestros sentimientos y en nuestra forma de encarar la vida. Los tiempos de crisis son tiempos de oportunidades, y cualquier momento es bueno para sonreír y para amar.

ADELGAZAR O MORIR

Por: Luis Enrique Vera Alvarado

 

Las vísperas de cada año nuevo traen consigo dos cosas; la certidumbre de la tremenda borrachera del día último y la ilusión de cumplir al menos uno de los propósitos para el próximo año. Generalmente, lo único que me ilusiona es la fiesta milenaria que me voy a poner con la certeza total de que no voy a cumplir ni uno de mis propósitos.

Metas para ser mejor hay una infinidad: orar por la paz mundial, emprender un negocio, viajar, becar a un niño de escasos recursos, evangelizar a los que le van al América, etc. De toda esa sarta de falacias, la única que realmente vale la pena es la de adelgazar o morir en el intento. El primer paso es cambiar las uvas por arándanos y el vino por agua en el brindis de medianoche. Primer fracaso.

Los rituales para asegurar el éxito también abundan. Yo los divido en tres grupos: los que llevan velas o cualquier artículo que dé el gatazo para pretender que hacemos magia, los que involucran prendas íntimas y los que tienen una base sólida de acciones para fructificar. Regularmente el último tipo representa un uno por cierto de todos los rituales.

Ejemplificaré. Compre una vela dorada y una plateada (la luna y el sol), escriba una carta repitiendo sus deseos tres veces, queme el papel en la vela plateada y ponga una foto suya frente a la dorada. Para la ropa interior, escoja el tono de acuerdo con sus necesidades. Roja para el amor, verde para la salud, amarilla para el dinero y negra para que se muera tu suegra. Tú tienes el poder.

Sim embargo, lo mejor es potenciar el efecto mezclando los rituales. Uno de mis propósitos para este año es bajar de peso. El plan es el siguiente. Voy a prender la vela dorada y ya que se esté derritiendo la mayoría de la cera me la voy a echar en la boca hasta que se seque y no pueda comer en una semana. Aunado a eso pienso comprar unos boxers de esos que levantan los glúteos color rojo pasión. Seguro para el 14 de febrero ya habré cumplido al menos dos objetivos.

Cada año por venir representa la exquisita posibilidad de enmendar nuestras vidas, por eso es inevitable caer en la tentación de tener propósitos que enmienden nuestro rumbo. La cuestión es qué rumbo seguir. Es un gran año para vernos retro y usar trusas blancas como bandera de paz todos los días. También es un gran año para pensar más en el medio ambiente y en la naturaleza. El 2018 trae la oportunidad de cambiar nuestros propósitos de adelgazar, comprar un carro nuevo, renovar el guardarropa y comprar una lancha por deseos como ser compasivo, ser humilde, ser generoso, amar al próximo y todas esas cosas que no venden y que a nadie le importan pero que llenan de luz nuestros días.

Las vísperas del año nuevo son un excelente tiempo para hacer retrospectiva y análisis. ¿Quiénes queremos ser el próximo año? Los rituales existen para darle solemnidad a lo que realmente importa: la intención. La clave es convertir esa intención en acción. Ser congruentes y ser lo suficientemente determinados para cumplir el objetivo. Ser o no ser. Dejar de irle al América y encontrar trabajo. Adelgazar o morir.

CÓMO PROVOCAR UN APOCALIPSIS

Por Luis Enrique Vera Alvarado

La controversial tribu de los dogones, originaria de Malí, tiene información muy precisa sobre ciertos hechos cosmológicos, en particular de la estrella Sirio A, desde hace más de setecientos años. Una pequeña fracción de la también controversial tribu de los norteamericanos descubrió que los científicos no sirven ni para hacer quesadillas y que todos los satélites del mundo están mal pues, de acuerdo con sus creencias, la tierra es plana.

El pasado mes de noviembre se llevó a cabo en Carolina del Norte la Primera Conferencia de la Tierra es Plana. La tecnología queda totalmente desprestigiada cuando un puñado de personas utilizan una regla de medir para afirmar, textualmente: “que la tierra es redonda es la peor mentira creada por Satán”. Señoras y señores, si en el siglo XXI alguien se atreve a decir que la tierra es plana definitivamente nos merecemos el infierno.

Aunque, a primera instancia, esta noticia podría parecer estúpida e irrelevante, nos da indicios de por qué Trump ganó las elecciones en Estados Unidos.  Ahora, que Trump sea presidente de la nación más poderosa del mundo sí es importante ya que sólo necesita apretar un botón para provocar el apocalipsis. Su enemistad con el dictador de Corea del Norte no ayuda mucho a la loable labor de las Naciones Unidas para alcanzar la paz mundial.

Formas de destruir el planeta Tierra hay muchas. El problema es que los seres humanos utilizamos todas al mismo tiempo. Guerras, deforestación, ensayos nucleares, contaminación, cambio climático, extinción de algunas especies de vida y odio. Al paso que vamos, a la Bestia se le va a hacer tarde y cuando llegue no va a encontrar nada para destruir. La realidad, por ridícula que parezca, es que le estamos haciendo la chamba al chamuco.

Los humanos somos esa patética raza que se cree superior a todas las formas de vida pero que aniquila su propio hogar. Ejemplo ilustrador cortesía de la SEP: Si usted se compra una casa, ¿qué haría con ella? Opción A: Cuidarla para poder disfrutar de ella y heredarles una buena morada a mis hijos. Opción B: Invertir en ella, es un activo. Opción C: Destruirla toda, toda, todita. Como buenos estudiantes, los humanos hemos elegido la vieja confiable, la C.

Nuestro planeta es maravilloso. En él caben miles de especies animales y vegetales. Para lo que se le está acabando el espacio es para el ego, la avaricia y la estupidez del hombre. Repito, nos estamos acabando el único mundo que tenemos. Hace no mucho leí que Elon Musk, el genio de Tesla, está trabajando en tecnología para poder habitar Marte. Creo que sería un poco más sencillo y sensato cuidar esta hermosa casa donde cabemos todos.

Para provocar un apocalipsis no necesitamos que Trump le pique al botón, sólo debemos seguir así. La Tierra lo resiente y nos grita a través de fuertes terremotos, de tsunamis, del cambio climático y del desprendimiento de los casquetes polares. Las pérdidas humanas y económicas están a la vista de todos, pero lo único importante es seguir produciendo popotes y vasos desechables. Al menos eso es lo que parece.

Ojalá hubiera un botón para lanzar rayos de paz o para regresar el tiempo. Hay ciudades donde la contaminación no permite ver las brillantes estrellas del cielo en la noche. No hay peor ciego que el que no quiere ver. Ricos, pobres, blancos, negros, cristianos y musulmanes, todos necesitamos el mismo aire para vivir.

LA AMNISTÍA

Por: Lic. Eduardo Izar Robles

Un gran escándalo causó la propuesta que hizo López Obrador en torno a la amnistía, consistente en la posibilidad de pactar con el crimen organizado la suspensión de sus actividades delictivas garantizándoles paz y tranquilidad.

De inmediato se levantaron voces condenando dicha postura, la que consideraron irreflexiva y exagerada, condenando a López Obrador y afirmando que era un error del tabasqueño, que buscaba pactar con los malos.

La verdad es que lo que López Obrador dijo es que había que explorar todas las posibilidades para decretar una amnistía, escuchando también a las víctimas y llegar hasta el extremo de exigirle al gobierno de los Estados Unidos que lleven a cabo campañas para aminorar el consumo de drogas.

La pretensión de López Obrador es discutir el tema, analizar los pros y los contras de esa idea. Exageraron quienes se colocaron en contra de la idea; empezaron a decir que los delincuentes son animales salvajes, despiadados, que matan sin tomar en cuenta a quien agreden, que no les importan mujeres, hombres y hasta niños, que quienes perdieron a sus familiares no van a estar contentos con que se les otorgue perdón a quienes privaron de la vida a sus parientes, que los criminales son psicópatas que solo quieren sangre, que es una estrategia, aliarse con la delincuencia buscando votos.

Se levantaron voces de todo tipo, incluso del clero mexicano, quienes no estuvieron de acuerdo con la idea Lópezobradorista, no obstante que la norma más elemental de la religión es el perdón. Habría que recordar a Jesucristo colgado en la cruz perdonando a quienes lo colocaron ahí y diciéndole a su padre: “perdónalos porque no saben lo que hacen”. O diciéndole a Dimas y Gestas que ellos habrían de estar junto con él a la diestra de su padre.

No, cegados por el rencor político se les olvida que el perdón es fundamental, no toman en cuenta que Juan Pablo II acudió a la celda de quien disparó en su contra e intentó matarlo para otorgarle perdón.

Hay una regla fundamental que establece el perdón más no el olvido, perdonar no significa olvidar, y aquel que delinquió tendrá muy presente en su mente los delitos cometidos y tal vez viva arrepentido por ello.

Lo cierto es que habría que buscar una fórmula que acabe con tanta muerte y tanta violencia, no pensamos que pueda ser de la noche a la mañana, pero tratar de apagar el fuego con gasolina o con más fuego es tarea inútil, habría que negociar y para ello lo más elemental es identificar las causas de la violencia, los grupos delincuenciales de mayor relevancia, las fortunas que se amasan en torno a esas actividades, los miembros de dichas organizaciones, las armas que usan y de donde las obtienen, no es fácil es una tarea muy complicada y hay muchos y miles de millones de por medio.

Las actividades que generan la violencia y que producen tantas muertes son múltiples: la droga, el alcohol, lavado de dinero, cobro de piso, secuestros, tráfico de personas, giros negros, contrabando de alcohol o su alteración, tráfico de órganos, en fin, el catálogo es interminable y todos los días se incorpora una actividad ilícita más derivada del uso de la tecnología y para poner un ejemplo hablaríamos del secuestro virtual, entonces pues y partiendo de la base de que el Estado no tiene capacidad para luchar contra las organizaciones que se encargan de las múltiples tareas delictivas, si no por lo contrario, se alía con ellos y comparten las ganancias y a cambio de ello les otorga protección a manera tal de que también habría que pactar con generales o jefes policiacos o gobernadores involucrados en las actividades delictivas, los que probablemente no estén dispuestos a renunciar a las grandes utilidades que les genera su participación en actividades ilícitas, porque si bien es cierto, los delincuentes podrían obtener un perdón hacia el pasado y ninguna protección hacia el futuro, los integrantes del gobierno involucrados con ellos no corren riesgos ni pasados, ni presentes, ni futuros, y tal vez sean ellos quienes más se opongan a una amnistía, ya que no habría nadie que les diera en lo futuro el dinero que los delincuentes les dan.

Pero se espantan de la amnistía propuesta por López Obrador, que es una idea suelta que tendría que ponerse en práctica en el caso que llegase a ganar la presidencia y aprovechando todas las coyunturas u oportunidades que la ley señala para ello.

Yo pregunto por ejemplo ¿es amnistía que Óscar Bautista regrese a la diputación? ¿Qué acuerdo tomaron y qué convinieron para que él recuperara el poder, va a regresar lo que se llevó o solo regresa él? ¿Regresa para llevarse más? ¿Recuperará el tiempo perdido y lo que dejó de ganar mientras estuvo separado del cargo? ¿Sentirá vergüenza, estará arrepentido, dará muestras de corregir lo mal hecho? Quienes con él pactaron, ¿acordaron borrón y cuenta nueva? ¿Le permitirán en lo futuro hacer lo que hacía en el pasado? ¿En qué contribuye el regreso de Óscar Bautista a ganarse la confianza del electorado, para qué tanto luchar en contra de la corrupción si al final de cuentas a nadie se castiga?

Pero dejemos de lado a Óscar Bautista y hablemos de Romero Deschamps, quien se reelige por cuarta vez hasta después del 2024, de Lozoya el que recibió los sobornos de Oderbrecht, de los hermanos Moreira ex gobernadores de Coahuila, podríamos pensar que hubo amnistía en esos casos, puesto que no han castigado a nadie; pero la lista de delincuentes en el gobierno o ligados al gobierno es interminable. La corrupción en este país alcanza a todos los gobernantes que se enriquecen a su paso por el poder y no son castigados ni les exigen cuentas después de terminar. Eso es tácita amnistía sin acuerdo previo pero al final de cuentas nada pasa, hay perdón y hay olvido, y hay olvido porque muchos de esos delincuentes oficiales se postulan para algún cargo y la gente vuelve a votar por ellos.

Por eso descalificar la amnistía propuesta por López Obrador de parte de los jilgueros gubernamentales es mero pretexto político para criticarlo porque al final de cuentas ni se va a dar la amnistía porque los delincuentes ya tienen su acuerdo con el gobierno y los protectores de ellos no van a querer renunciar a los beneficios que reciben. Todo es política, pura política.

SOBRE MANDALAS, ESOTERISMO Y TODOS ESOS PRETEXTOS PARA NO ENCONTRAR TRABAJO

 

Por: Luis Enrique Vera Alvarado

La mejor forma para hacer como que la virgen te habla y no buscar trabajo es dedicarte de lleno a la vida espiritual. Lo primero que necesitas es convertirte en youtuber o instagramer, entregarte a las artes plásticas o atender de forma muy superficial el negocio familiar. El segundo paso es aprender a utilizar palabras elevadas en tus oraciones cotidianas, algo así como: a Lupita le duele la cabeza, de seguro su chakra corona no ha absorbido el prana necesario. El paso decisivo es el de las afirmaciones. Nunca se ha sabido de ningún iluminado que no utilice el poder de los decretos a su conveniencia. Ya que hayas consolidado estos hábitos en tu vida, repite tres veces: Yo soy aquel que triunfa sin mérito alguno. A partir de ese momento siéntete en sincronía completa con El Creador.

Otro requerimiento fundamental que necesitas es comprar una agenda, obviamente de papel reciclado, cuya portada tenga un mandala o algo así. Llénala como se te indica a continuación: de 8 a 9, clases de yoga. De 9 a 10, terapia con ángeles. De 10 a 11, desayuno libre de gluten, glucosa, lactosa y La Trakalosa. De 11 a 12, trabajo duro y extenuante en alguna de las actividades antes descritas para poder mantener tu economía a flote. De 12 a 1 taller para colorear mandalas y de 1 a 2, ayuda humanitaria en Greenpeace o la organización de tu preferencia. De 2 a 5 alimentos y siesta. A partir de las 5 es momento de un poco de esparcimiento social/sexual. Repite la rutina todos los días hasta que, efectivamente, la virgen te hable.

La búsqueda de algo más que explique el sentido de nuestra existencia es una necesidad intrínseca de la raza humana que las religiones han sabido explotar de manera brillante. Fuera de las doctrinas clásicas, la corriente del New Age está comenzando a ganar adeptos a gran velocidad en varias partes del mundo. Dicha corriente sostiene que el planeta tierra ha entrado a la Era astrológica de Acuario, que será una época de gran paz y bienestar, aglomerando varias creencias religiosas, cultos, técnicas, terapias y conocimientos no del todo compatibles.

Tratando de ser lo más objetivo posible, considero que podemos considerar el movimiento del New Age dentro de dos escenarios distintos.  Primeramente, podría tratarse, en efecto, de una evolución espiritual del hombre que, al acerarse a diversas técnicas y conocimientos que estuvieron ocultos por mucho tiempo, ha encontrado su propia verdad y ha trazado un camino de regreso a la unidad con el cosmos. En contraparte, está la posibilidad de que sea sólo una nueva máscara de las religiones que han dominado por tanto tiempo y que encuentran en sus adeptos un nuevo nicho de mercado para seguir incrementando su fortuna.

La cuestión que encuentro de verdad interesante es la evolución de los dogmas espirituales, que comienzan a pasar de un modus operandi que funciona a través del miedo, el castigo y la represión a métodos mucho más abiertos, que abrazan la posibilidad de varias realidades posibles y cuyos cultos no buscan sobreponerse unos de otros, sin o que buscan ampliar horizontes. Quizá estemos ante el amanecer de una época de luz donde muchos conocimientos serán relevados a la humanidad, quizá estoy bien tomado o quizá una escuela de Reiki me pagó para escribir estas patrañas. Repito. Hay que estar abiertos a todas las posibilidades.

QUETZACOATL TRAE MÁS QUE THOR

Por: Luis Enrique Vera Alvarado

Tengo un amigo que tuvo una novia alemana. Lo cortaron a los tres meses por infame. No sé qué le hizo o qué le dijo, pero se nos viene la revancha en el mundial. Los hechos, a manera de periodista sin una gota de creatividad y que no recibirá ni un peso de aguinaldo son los siguientes: este viernes primero de diciembre se celebró nuestra maldita debacle, digo, el sorteo para la fase de grupos del mundial de Rusia 2018. México está en el grupo F con Alemania, Suecia y Corea del Sur. Volvemos al estudio, Joaquín.

Incrementando un poco el nivel periodístico, daré un par de datos impresionantes, a ver si a mí sí me cae aguinaldo: Suecia eliminó a Holanda y a Italia del mundial. Alemania es el vigente campeón. Los coreanos se parecen a los chinos, salvo que a nadie le importan. Toda esta acción el en grupo F de ya falió ferg

Del resto del sorteo, sólo vale la pena mencionar que a Rusia y a Argentina les acomodaron el grupo, como siempre pasa con la albiceleste, que España y Portugal se verán frente a frente en fase de grupos y que Jorgito Campos se tomó fotos con Pelé y Maradona. Para mayores informes favor de googlear los grupos o enterarse con memes.

En estas fechas siempre sale a relucir un sector de la población que cree que demeritar el futbol los hace más intelectuales. Para esta gente hay dos opciones, muy a la antigüita. Hoguera o evangelización. Como soy piadoso, optaré por revelarles la verdad sagrada sobre el juego del hombre. Bill Shankly, célebre ex entrenador del Liverpool predicó las palabras exactas para estos descarriados: Algunos creen que el fútbol es solo una cuestión de vida o muerte, pero es algo mucho más importante que eso.

El futbol es la poesía del pueblo. El futbol es el pan cuando no hay pan. El futbol es el psicólogo más barato. El futbol fue creado por Dios y nos lo regaló para celebrar la vida. El arte del patear un balón es magia pura, tiene el poder de forjar identidades y convertirse en parte intrínseca de una sociedad. Es por eso por lo que, cada cuatro años, la magia se siente con aún más fuerza y la mayoría de las naciones del orbe se deleitan con una guerra simbólica donde los soldados apuntan sus esfuerzos al fondo de una red.

Cuando se escribe de futbol hay de tres sopas. O se es positivo, o se es negativo, o se manda al América al demonio. La tercera siempre es la que mejores resultados da. Pero no estamos aquí para hablar de mequetrefes, si no del pueblo azteca y su lucha futbolística contra los alemanes y los suecos. Repito, los coreanos no importan.

Como lo que le atañe a la patria este día es nuestro maldito grupo. Presentaré una minuciosa comparativa entre los países rivales. Economía: Alemania, primer mundo. Suecia, primer mundo, Corea, creo que es primer mundo, pero a nadie le importa. México: el bolillo se perfila como la próxima moneda en circulación. Cultura: Alemania, ahí nació Nietzsche. Suecia, tierra de los Premios Nobel. Corea, oppa Gangnam style. México, creamos el Pasito perrón. Falso. México es una nación con una cultura tan exquisita como extensa, que incluye la invención del cero, tres Premios Nobel y toda la sabiduría prehispánica.

Volvamos a la cancha. Nuestro primer partido será contra Alemania. Después de lo visto en Copa Confederaciones no deberíamos tener mucha esperanza. Por algo los teutones son campeones del mundo. Sin embargo, y a sabiendas de que lo que voy a decir está muy mal, espero que a los alemanes les caiga el karma por las dos guerras durante el partido. Segundo encuentro: Corea. Los asiáticos cobran relevancia por primera vez en su vida porque este partido lo tenemos que ganar sí o sí. El tercer cotejo, el decisivo, a matar o morir, será contra Suecia. Hablemos de futbol. A pesar de que ellos se metieron al mundial aún sin Zlatan, considero que, si dejamos en la banca a Layún, Gallardo, Giovani y cualquier otro petardo que venga a la imaginación de Osorio tenemos posibilidades. En un grupo muy difícil, pero si algo nos ha enseñado el Tri a lo largo de la historia es que, pase lo que pase, a México lo eliminan hasta octavos.

Como dije ya, se puede ser positivo o negativo. Yo prefiero ser de los que aún conservan la esperanza. Llámenme soñador, pero creo en la fuerza de México. Creo en la voluntad de nuestra gente. Creo que, si Osorio de olvida de las rotaciones y deja de poner a Reyes de contención, Odín va a tener que hacer mucho por sus vikingos. Creo que, a la hora buena, Quetzalcoatl va a poder más que Thor y que el ¨Chucky¨ Lozano le va a dar una repasada a Ibra.

Si de verdad la Guadalupana ilumina a la selección y pasamos de grupo es muy probable que nos toque contra Brasil. En dado caso, un consejo. Olvídense del discurso mediocre ese de ¨llámenme soñador¨ y ahórrense la lana de las veladoras. Por más que recemos no le vamos a ganar.

EL AMOR EN LOS TIEMPOS DEL DÓLAR A DIECINUEVE CINCUENTA

 

Por: Luis Enrique Vera Alvarado

Era inevitable: el olor de las alitas búfalo le recordaba siempre el destino de los amores contrariados. Siguió caminando por la acera de Carranza, alicaído, maldiciendo su suerte por nacer de baja alcurnia y haber posado el fervor de su corazón en una princesa de palacio y abolengo. Las rosas de un colorido local acentuaron su miseria. “Si tan sólo el amor fuera un fruto de las inquietudes del alma y no una virtud de los acaudalados” pensó.

Atreverse a amar en el siglo XXI es un acto de poderío económico. El Espíritu Santo brinda a los enamorados todo menos casa, vestido y sustento. La inflación nos carcome como crímenes en la conciencia y al paupérrimo presidente de la nación se le ocurre subir el salario mínimo un diez por ciento. Me pregunto si sabrá cuánto valen las casas que no son blancas.

Más allá del romance al que todos estamos expuestos, el tema del día es la carencia de recursos monetarios en la billetera del pueblo. Primera cita, quinientos pesos. Primer beso, setecientos pesos. Casarse…bueno, no nos adelantemos tanto. La odisea moderna es sobrevivir al salario mínimo y formar una familia con eso.

Pero todo mal tiene remedio. Almas muy caritativas ofrecen los lunes de makis a dos por uno, martes de caguamas a cuarenta, miércoles de cine en promoción y jueves de cubeta a ciento cincuenta. Una mente creativa es el don más grande que puede otorgar el cielo. Mejor intentar algo ahora antes de que el dólar siga subiendo.

La realidad es que lo único más grande que la riqueza de nuestro planeta es la injusticia de su repartición. La Tierra tiene todo lo necesario para brindar una provisión digna a cada persona, pero la avaricia, el ego y la sed de poder condenan a millones de inocentes. Hemos ido mejorando, si consideramos que durante mil años existió el feudalismo y la esclavitud. El capitalismo es una suerte de mejora, pero no es el sistema que necesitamos. Lástima que Steve Jobs está muerto y no podrá vendernos una actualización más productiva.

Tampoco pretendo hacer una tesis en economía de un alumno de izquierda de la UNAM. Sería interesante crear un videojuego donde no existiera en el hombre el deseo de tener más que sus semejantes: un nuevo paradigma de equidad casi celestial. La cosa es que la desigualdad está arraigada en lo más profundo de nuestras células. Aún en el mundo de la ciencia ficción, Harry Potter es rico y Ron está bien jodido.

LAS VICISITUDES DE SER UN SUGAR DADDY A LOS VEINTISIETE

 

Por: Luis Enrique Vera Alvarado

Existe todo un mundo de redes sociales más allá de Facebook y las podemos dividir en dos categorías: las que sólo sirven para perder el tiempo y las que se sirven para lo mismo, pero cobran. Haciendo un profundo análisis de la situación mientras me comía un cuernito, descubrí que hay varias redes sociales y aplicaciones para encontrar pareja, entiéndase copular.

Decidí ampliar mi investigación con una que se llama Seeking Arregement, que es algo así como Tinder pero más pro. A grandes rasgos, los resultados al crear mi perfil arrojaron que soy un sugar daddy de 1.73 con un cuerpo atlético que busca mujeres de mente abierta y cuyos ingresos anuales ascienden a los setenta y cinco mil dólares por las regalías de libros que sólo existen en mi imaginación. Ni García Márquez generaba esas cantidades, soy un campeón. Una foto con treinta filtros y listo. La única virtud del siglo XXI es que mentir en las redes es una obligación, no un pecado.

Ampliando todavía más mi investigación me di cuenta de varias de esas redes se prestan para la prostitución y truques de connotaciones sexuales. El verdadero sugar daddy es un señor de amplios recursos económicos que los ofrece, a manera de becas universitarias, carros nuevos u otros artículos materiales a cambio de sexo.

La prostitución se remonta a tiempos muy remotos, incluso anteriores a que Satanás planeara la creación del América. Han pasado ya milenios, pero el cuerpo es la única moneda que no se devalúa. El alquiler de la piel ha sabido adaptarse, evolucionar, desde aquellas épocas donde era legal la esclavitud hasta la implantación del sistema capitalista, donde algunas chicas venden su semilla para poder pagar sus estudios.

No entraré en el debate sobre si la prostitución es un mal necesario, un pecado carnal o cualquier otra opción. Lo que sí me impresiona es lo impregnada que está en la sociedad y todas las variantes que puede presentar, en ambos géneros, para concretarse. A final de cuentas, prácticamente todo en este planeta es dual. El cuerpo es el instrumento supremo del amor y también de la lujuria.

Con el crecimiento exponencial que ha tenido la tecnología también se han ampliado las opciones para el negocio del placer. Se puede practicar de forma casi anónima y cada uno pone su límite. Sería interesante tener datos fidedignos sobre la cantidad de dinero que mueve a escala global en todas sus facetas. Revelaría mucha información sobre lo que somos y la forma en que hemos construido muchas estructuras sociales.

Se acabó el cuernito. Mi investigación llega hasta ahí y mis palabras también. Mucho podría seguir diciendo sobre el tema, pero el espacio para sacar conclusiones es particular. Cada persona, cultura y religión tiene conceptos morales diferentes y resulta muy complicado juzgar a las personas que rentan su cuerpo por algo a cambio. Mi corta experiencia como sugar daddy fue muy decepcionante. Probablemente se deba que no tengo los ingresos que se solicitan.

LA REDENCIÓN DE JULIÓN ÁLVAREZ A MANOS DE CHRISTIAN NODAL

 

                                      Por: Luis Enrique Vera Alvarado

¿Qué sentido tiene nuestra existencia?, ¿Qué hay más allá de la vida?,¿Qué fue primero, el huevo o la gallina? y ¿Por qué Julión Álvarez cantó el Himno Nacional durante la NFL en México el año pasado? Son incógnitas que la PGR no podría resolver ni en doce sexenios.

De estas interrogantes la única que vale la pena tratar, a menos de que ya andemos entrados con un par de whiskys, es la última. ¿Por qué demonios permitir que Julión Álvarez humille a todo el país en un evento de tal magnitud? La única respuesta que viene a mi mente, libre de tragos, por el momento, es la tendencia al auto sabotaje impregnada en nuestra cultura.

Repasemos los hechos. La NFL tenía once años sin pisar suelo azteca, desde el 2005 con Arizona y San Francisco. Después de once años de arduas negociaciones, se logró traer de vuelta el mejor futbol americano, en un Monday Night Football, o Futbol del Lunes por la Noche, que es la fecha más privilegiada para jugar, aún en Estados Unidos. La expectativa estaba desbordante. Los ojos de gran parte del globo se posarían en México. Julión Álvarez canta culero.

¿Por qué justo cuando necesitábamos dar nuestra mejor imagen ponemos a un machista consumado, de cuestionable educación y que no tiene voz a representarnos a todos? Supongo que es la misma razón por la que Peña Nieto es presidente. O no creemos merecer algo mejor o nos gusta la mala vida. Quizá creemos que Julión sí nos representa a todos.

Los rusos y los ingleses son expertos en sabotear al enemigo. Resultado: potencias mundiales. En México parece que nos gusta frustrar nuestros propios planes y echarle la culpa al gobierno, a la vecina o a la Selección. Resultado: lamentablemente lo estamos viviendo. Una cultura que no avanza ni deja avanzar difícilmente llegará más lejos de lo que hoy somos. Tierra de esperanza y de fracaso. Ambas vienen desde dentro. Quizá todo se remonte a los tiempos en que varias tribus prehispánicas se aliaron con Cortés para derrotar a los aztecas.

No soy Octavio Paz ni pretendo serlo. Muchas páginas se han escrito ya sobre la idiosincrasia y la cultura mexicana. Sólo creo que es bueno recordar, entre tantas cosas que, para triunfar personalmente y como país, vendría bien un poco de ayuda de nosotros mismos, para no truncar nuestros propios planes ni los ajenos, sino apoyarnos mutuamente, porque como dicen, el sol sale para todos.

Entrar en estos temas resulta casi tan incómodo como escuchar a Julión en vivo. En cada mexicano siempre hay, en mayor o menor medida, algo de conquistado, un poco de machismo, cierto temor al éxito, una dosis de inseguridad que nos frena y un amor inquebrantable por los tacos. Si no te sentiste identificado con nada de esto, felicidades. O eres un iluminado o eres argentino. Pero ojo, que no es lo mismo ni se parece.

A final de cuentas somos lo que somos y lo seguiremos siendo (frase filosófica barata a la espera de patrocinador). Somos antagonistas del destino porque en México lo hay todo y no tenemos nada. Somos un pueblo de ciencia ficción, donde uno es más que cinco y Julión Álvarez es el mejor artista que hay, aunque le duela a Christian Nodal.

DULCE, TRUCO U OLVIDO

                                      Por: Luis Enrique Vera Alvarado

 

Tenía años que no veía una fila tan larga, ni siquiera cuando es viernes de quincena. Decidí unirme al furor del momento. Increíblemente no se trataba de un mitin del PRI, era la cola del cine para ver Coco, la película de Disney inspirada en México.

Como la fila de las palomitas estaba igual me fui a la de las crepas. Gané tiempo. Entré a la función un poco tarde. Para ser un lunes en la noche estaba a reventar. La pantalla se llenó con una mezcla de colores que sólo puede crear un país donde ni la muerte se salva de la burla.

Y justo de eso trató dos horas la película. De la muerte, o más precisamente, del día de muertos. No voy a escribir nada con relación a la trama, por consideración a los que aún no la han visto. Sin embargo, hay tres grandes temas que abarca el filme que son dignos de mención y de análisis: la importancia de la familia, lo que pasa una vez que se extingue la vida y las tradiciones del pueblo mexicano.

Aunque claramente las primeras dos resultan más importantes, trataré sobre la tercera pues la película me conmovió y me hizo preguntarme si es posible que nuestra cultura se pierda en manos de la influencia norteamericana, de la globalización y del mercantilismo.

Coco trata primordialmente de lo sucedido en un pueblo como cualquiera en el Día de muertos. Al ser una producción extranjera, está cargada de simbolismos y costumbres gringas, pero sí logra capturar la esencia de lo que es México. Resulta imposible no emocionarse al ver todo nuestro folklore en la pantalla grande. Un folklore que emociona porque es prácticamente una reliquia, un sentimiento casi extinto y una serie de tradiciones modificadas a tal punto que las raíces sólo las recuerdan unos cuantos.

A México se le puede dividir en dos en una enésima serie de aspectos. Me vienen a la mente un México metropolitano y un México rural. Enfoquémonos en el de las grandes ciudades, donde la realidad y la fantasía ya no se confunden como antaño porque el internet es la nueva religión.

Hace algunos años era posible encontrar quien pidiera su calaverita el día de muertos o en Halloween. Ahora, nada de eso. Todo es fiestas de disfraces, películas de miedo, día de brujas y calabazas. Los altares, que representan nuestra tradición, ya sólo se encuentran en las escuelas, seguramente por mandato de la SEP. Nuestras tradiciones se han fusionado con las extranjeras, a tal punto que ya no se puede distinguir entre una de otra, se confunden o se toman por lo mismo.

El día de muertos es sólo un ejemplo, pero hay varias tradiciones que se pierden poco a poco en nuestra evolución cultural. También hay dogmas que se han vuelto inmaculados, como la Virgen de Guadalupe. Justo en este punto me pregunto cuál será el futuro cultural de nuestra tierra, ¿Un México agringado?, ¿Un país de que tiene que ceder potestad en ideología para encontrar medios de supervivencia?, ¿O quizá un México híbrido, donde todo se combina en una explosión de colores y sabores para un renacer que no se convierte en fénix, pero sí en águila, como pasó con la unión de lo prehispánico y lo gachupín, y derivar en lo que somos a la fecha?